¿DEJAR TU TRABAJO PARA EMPRENDER?

dejer trabajo para emprender

Dejar tu trabajo en relación de dependencia para lanzarte a emprender, puede dejar de ser un sueño y convertirse en realidad. ¿Vemos cómo?

Los estándares sociales, muchas veces terminan delineando el camino que toma nuestra vida, mucho más que nuestros sueños. ¿Y eso por qué? Por el miedo que nos genera salir de lo que se supone que es lo correcto y lo que se espera de nosotros. 

Darnos cuenta de lo que realmente queremos para nuestra vida, no es algo fácil, pero podemos hacerlo. Sea que lo tuyo sea trabajar en una empresa o tener la tuya propia, en vez de trabajar en relación de dependencia o continuar con la empresa familiar, lo importante es que te haga feliz. 

 

MI EXPERIENCIA PERSONAL

Desde los 17 años, cuando terminé el colegio y empecé a estudiar mi carrera universitaria pensé que tenia muy claro lo que quería. Quería ser exitosa en mi trabajo. No quería depender de nadie, así que ni bien pude, conseguí mi primer empleo relacionado con mis estudios y comencé a crecer en el ámbito empresarial. En dos años estaba a cargo de un equipo de trabajo,  avanzada en mi carrera universitaria y con todas las pilas puestas para seguir avanzando en esa dirección.

Cuando me gradué, a los 23, empezaron las dudas. Ya no estaba tan contenta con ese rumbo, cambiaba de trabajo cada dos o tres años porque me aburría, nada me conformaba. Pero, como “estaba en el camino correcto” seguí varios años más. Hasta que un día me dí cuenta que no podía seguir trabajando más de 10 horas por día por algo que no cumplía mis sueños. No sabía cuáles eran esos sueños, porque había estado enfocada en cumplir con uno que pensé que si lo era, pero me di cuenta que no. Pero la verdad es que todo ese camino recorrido, era lo que yo necesitaba para poder darme cuenta y apreciar lo que si quería para mi vida. 

En esa transición me di cuenta que no sólo es una cuestión de tener o no tener jefes, o hacer o no lo que te gusta. Es un combo en el que muchas variables están en juego. La flexibilidad horaria, los compañeros de trabajo, la cordialidad de los superiores, la posibilidad de crecimiento personal y profesional. Pero por sobre todas las cosas, las ganas de estar en ese lugar. Y con esto no me refiero al lugar físico, si no al lugar en el que nos encontramos, el momento que estamos viviendo. Si eso te hace feliz, no importa un compañero mala onda. Pero si el lugar es incómodo y no te hace feliz, entonces ese mismo compañero va a ser una gran molestia.

Después de ese momento de click, me di cuenta que en realidad nada es bueno ni malo. Todo depende de los ojos con los que se lo mire y de la actitud que le pongamos.

Hoy me gustaría compartirte algunos puntos clave para ayudarte a decidir qué es lo que te hace feliz, basándome en mi experiencia personal.
Prestá atención que pronto te voy a compartir acá en el blog algunos consejos para dar ese GRAN paso y no morir en el intento.

 

TIEMPO

Uno de los motivos más comunes por los cuales se busca dejar un trabajo y emprender, es porque sentimos que nunca tenemos tiempo para nada.  Trabajar 10 horas, más el viaje de ida y vuelta a la oficina, que en mi caso eran alrededor de 3 horas, y encima cuando llegamos a casa estamos tan cansados que lo único que podemos hacer es irnos a dormir. 

No es que con un emprendiendo no haya que trabajar, a veces incluso, las cosas llevan más tiempo cuando las haces sólo que cuando tenes toda la estructura de una empresa respaldándote. Pero lo que uno hace, lo hace para uno mismo. Organizarse de tal forma, que siempre pueda haber ratos libres para hacer algo que tengas ganas… o no hacer nada! Mucha gente que también toma la decisión de emprender, lo hace por diferentes motivos, pero el tiempo siempre está entre ellos. Quieren más tiempo libre, más tiempo para pasar con su familia e hijos, más tiempo para estudiar, para viajar, para hacer las actividades que más les gustan o incluso para ayudar a otras personas.

 

AMBIENTE LABORAL

Muchas veces nos encontramos con que el ambiente empresarial es hostil. Todos luchando por un puesto mejor, por quedar bien con el jefe y por que parezca que hacen bien las cosas. En mi experiencia, siempre pensé que me había topado con gente con malas formas de relacionarse y con pocas intenciones de hacer de la oficina un lugar cálido para trabajar. Son contados con los dedos de una mano, las personas que conocí en trabajos en relación de dependencia que aportaban a un clima ameno.

El problema, por lo general y como en muchos otros aspectos de la vida, no son los demás. El problema son los ojos y la sensibilidad con la que percibimos lo que pasa. Entonces, o nos acostumbramos a convivir con esa cultura organizacional (esto no quiere decir que nos fusionemos con ella, si no que la aceptemos como es), o hacemos algo al respecto. Es por esto que otro de los motivos por los cuales muchos deciden emprender es para trabajar sin jefes.

Dejar el trabajo para emprender me había pasado por la cabeza muchas veces. Mucha gente me había dicho que tenía el potencial para hacerlo. Pero siempre me dio miedo, porque esto conlleva no tener esa carga encima, pero a la vez ser responsable por cada cosa que hacemos. Sobre todo si tomamos en cuenta, que al trabajar freelance, cada decisión impacta directamente en tu bolsillo. 

Es por eso que a veces lo mejor es poder combinar ambos. Un poco de seguridad financiera, relaciones empresariales y formalidades, y un poco de un emprendimiento que te permita darle tu forma y color a tu propia compañía.

 

LIBERTAD

Tener el sueldo fijo y seguro a fin de mes, tiene sus pro y sus contra. Saber que todos los días 1 de cada mes vas a tener tu mensualidad depositada en el banco te da libertad, estabilidad. Es una libertad diferente a la que eligen los que deciden trabajar freelance. Una libertad más inestable, pero más adaptable y flexible. 

Poner en la balanza la estabilidad y seguridad de un trabajo y la  libertad y responsabilidad que conlleva emprender. Ponderar los pro y los contra: acomodar tus proyectos con tus horarios más productivos,  adaptarlos a las ganas y a los tiempos. Pero también a saber que tenemos que ocuparnos nosotros mismos de cosas que antes no eran un problema. Por ejemplo, conseguir clientes constantemente para mantener un nivel de ingresos, no posponer tareas, ocuparnos de todo.

Hay que tener en cuenta que siempre es conveniente tener una base de ahorros y el proyecto medianamente avanzado para dejar un trabajo por cuenta ajena.

 

HORARIOS

Trabajar con un horario fijo puede ser algo positivo para los más estructurados, pero para muchos no lo es. Tener movilidad de horarios nos deja planificar la vida en base a las cosas que nos gustan, que queremos hacer o que necesitamos. Desde viajar, pasar más tiempo con tus hijos, llevarlos al colegio, dormir un rato más, evitar viajar en horarios pico cuando el trasporte público está lleno de gente, etc. 
Dejar tu trabajo para emprender te permite manejar los horarios, pero eso no quiere decir que debemos perder las estructuras, porque sin ellas es difícil poder hacer crecer el negocio lo suficiente como para generar ingresos que nos den independencia económica. Pero la estructura puede ser diferente, puede ser una estructura flexible que se vaya adaptando a tus necesidades.

 

APORTE

Otra razón por la que a veces nos planteamos la posibilidad de crear nuestro propio emprendimiento, es por el aporte que hacemos. En una empresa, indudablemente nuestro trabajo es necesario. Pero en un emprendimiento es importante e indispensable. No sólo generamos dinero para otro, si no que generamos valor para algo propio.

Hay una frase muy común entre los emprendedores que es dejé mi empleo porque no quería trabajar 40 horas a la semana, para emprender y dedicarle 80.

¿Que estás dispuesto a hacer por tu proyecto?

Con las herramientas que tenés, lo que sabes hacer, lo que te gusta, lo que podes enseñar y aportar.

Seguro para mucha gente, lo que que uno hace puede resultar difícil, engorroso e incluso inentendible, o también puede ser necesario, lindo o interesante. Lo importante es tener la iniciativa de querer transmitirlo, simplificarlo, hacerlo accesible, para poder ayudar a las personas a agregar valor a sus proyectos y a sus vidas. A perder menos tiempo en cosas que no lo requieren y poner ese potencial en lo que cada uno realmente sabe hacer y le gusta. Me encantaría que visites la sección de cursos para que veas qué me gustaría aportar para poder ayudarte.

 

 

Te invito a contarme cuáles son tus motivaciones para dejar tu trabajo y lanzarte a emprender, podes hacerlo enviándome un mensaje a través del formulario de contacto o siguiéndonos en las redes sociales Facebook e Instagram  donde también publicamos muchas ideas, tips y claves para estar motivado y mejorar nuestros proyectos día a día.

Si querés más información sobre este tema, suscribite para recibir novedades o contactanos!

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3 comentarios en “¿DEJAR TU TRABAJO PARA EMPRENDER?

  1. Karina

    Trabajar de lo que amas, ser tu propio jefe, no viajar más un montón de horas y poder disfrutar a la familia es una maravilla. Emprender es genial! Gracias por el post, esta buenísimo para todos los que queremos emprender, muy motivador.

  2. Paola

    Gracias por compartirnos tu historia! Me sentí muy identificada. Emprender es genial! Es cumplir tus sueños. Pero tiene su costo. Hay que luchar, sortear obstáculos, prepararse mucho, aprender de los que saben y trabajar un montón! Pero sobre todas las cosas: confiar en la gente y tratar de hacer algo para la comunidad. Algo que creas que sirva para mejorar la vida de las personas.

  3. Leo

    Me parece genial el hecho de que no solo compartas tu historia, sino también de que puedas dar una buena lección con ella. Muy buen aporte. Estoy seguro que más de una persona podría tomar una decisión a partir de este artículo.

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